viernes, 26 de junio de 2015

Resumen de la Lectura "¿Qué es ser un estudiante en línea?" de Millán Martínez, S. (2014)

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han transformado la manera de interactuar ya que esta modalidad de estudios permite estudiar de forma virtual al propio ritmo, claro, con los retos e implicaciones que conlleva el ser estudiante en línea.

Es importante conocer las etapas y la evolución de la modalidad abierta y a distancia:

1. Enseñanza por correspondencia (finales del siglo XIX y principios del siglo XX). Los medios eran materiales impresos y servicio postal.
2. Etapa multimedia (surge en 1960). Los medios son teléfono, televisión, además de material audiovisual. Ya se usaba también el electrónico.
3. Telemática (a partir de 1970). Inserción de telecomunicaciones y más ligado a las TIC.
4. Enseñanza colaborativa basada en Internet (a partir de 1980). Uso de la web de forma sincrónica y asincrónica.

En un entorno virtual no hay lugar para un aprendizaje pasivo y dirigido, por lo que el educando se convierte en agente activo de su propio aprendizaje.

"La educación a distancia se basa en un diálogo didáctico mediado entre docentes de una institución y los estudiantes que, ubicados en espacio diferente al de aquéllos, aprenden de forma independiente o grupal" (García, 2014, p. 19).

La enseñanza colaborativa basada en Internet propicia la educación en línea.

Características de un estudiante en línea:


  • Actitud proactiva. Posee la libertad autónoma y toma decisiones con respecto al ritmo de su propio aprendizaje.
  • Compromiso con el aprendizaje. Adquiere responsabilidad de su propio aprendizaje. 
  • Conciencia de las actitudes, destrezas, habilidades y estrategias propias. Se deben potenciar y generar estrategias que faciliten la recepción y el análisis de la información de forma oportuna y fácil.
  • Actitud para trabajar en entornos colaborativos. Es imprescindible interactuar con personas con el mismo fin en común y conocer sus técnicas, estrategias e historias para enriquecer la experiencia propia. El aprendizaje entre pares fortalece los procesos cognitivos y de desarrollo.
  • Metas propias. Establecer metas más allá de la superación de asignaturas o cursos, buscando siempre alternativas de solución.
  • Aprendizaje autonómo y autogestivo. Se deben generar destrezas relacionadas con la comunicación, la búsqueda, selección, producción y difusión de la información y el conocimiento.

Por consiguiente se establecen los siguientes retos:

  • Dejar atrás el aprendizaje dirigido. Ser regulador de los propios menesteres en administrar el tiempo y capacidades. Se debe ser autogestivo, autocrítico y reflexivo.
  • Evitar la memorización y repetir el conocimiento.  Más bien analizarlo, procesarlo, apropiarse de él y proyectar el saber.
  • Dejar atrás a los entornos competitivos. No olvidar que el trabajo colaborativo enriquece el conocimiento, sino que fortalece la habilidad de aprender a aprender.
  • Gestión y administración del tiempo. Organizar una agenda de actividades para programarlas, de índole escolar, laboral y personal.
  • Destrezas comunicativas. Potenciar las habilidades de escritura y lectura.

El desafío más grande de un estudiante en línea es convertirse en alfabeta digital. Es decir, "conocer cuándo hay una necesidad de información; identificar las necesidades de la información; trabajar con diversas fuentes y códigos de información; saber manejar la sobrecarga de información y discriminar la calidad de la fuente de información; organizar la información; usar la información eficazmente; y saber comunicar la información a otros" (Cabero & Llorente, 2008, p. 13).


Mitos:

  • Es fácil y sencillo estudiar en línea;
  • No hay que leer nada; y,
  • No me conocen (físicamente).